Finalmente llegó el 13 de Diciembre de 2009, día del estreno de Los duendes traviesos en la sala principal del Teatro Real de Madrid, en el Concierto Nro. 3 del ciclo Domingos de Cámara.

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Con la valiosa participación de los solistas de la Orquesta Sinfónica de Madrid: Davide Bandieri (clarinete bajo y requinto), Salvador Aragó (fagot), Ricardo García (trompeta), Gilles Lebrun (trombón), Laurentiu L. Grigorescu (violín), José Luis Ferreyra (contrabajo) y Esaú Borreda (percusión) arribó este esperado momento para mi, que para decirlo muy breve y sucintamente, colmó mis expectativas dado que considero que estuvo muy bien en varios sentidos, lo que resulta muy gratificante. Espero encontrar el tiempo y las palabras para expresar este sentimiento con mayor profundidad.Ver tamaño completo
Si desean escuchar la grabación en vivo del estreno de la obra pueden hacerlo pulsando aquí.
Puedo decir en una apretada sinopsis acerca de Los duendes traviesos (Piccolo balletto da camera) que el argumento de esta pieza relata la fantasía de alguien que al regresar a la casa donde vivió su infancia encuentra en el desván, entre objetos olvidados, su antiguo baúl de recuerdos. Sus pensamientos le adormecen, y durante su ensoñación unos duendes salen del baúl, entran, y vuelven a salir, mientras se divierten adoptando la forma y los rasgos de los juguetes y disfraces que van sacando de su interior. La música discurre sin solución de continuidad y los motivos, fragmentos y episodios se corresponden con personajes concretos, señalados expresamente para la puesta en escena.Ver tamaño completo Durante la breve introducción de carácter misterioso, el baúl se abre lentamente y de él salen, en primer lugar un cazador y su presa, un felino, que se acechan mutuamente. Luego un ogro que es perseguido por abejas y mariposas. A continuación un diablillo que, primero, hace funcionar un averiado muñeco articulado y, a continuación abre una caja de música de la que sale una bailarina. El tema inicial se reexpone y acompaña la aparición de un mago que trae en sus manos una bola de cristal. Todo acaba cuando los duendes advierten que el tiempo se acaba. Vuelven a meter en el baúl todo lo que han sacado y desaparecen. Nuestro personaje sale de su sueño y sólo encuentra una bola de cristal que se ilumina al cogerla entre sus manos. Decide introducirla en el baúl y, coincidiendo con el último compás, lo cierra para siempre.

Quiero resaltar una vez más que esta obra se encargó para complementar la representación de “La historia del soldado” de Stravinski, por lo tanto mantiene la misma plantilla instrumental y los dos clarinetes están a cargo de un mismo ejecutante.